En 2012 fui nombrado, en China, discípulo directo de la 20º Generación y representante oficial del Chen Taichi WXA Sistema para todo Sudamérica, tras ser aceptado por el Gran Maestro Wang Xi An. Este fue el resultado de muchos años de estudio y entrenamiento dedicado al arte marcial chino conocido como Tai Chi Chuan del estilo Chen, o «Chen Taichi».
Nombramiento de Shifu Paul Jiménez como discípulo de la 20º generación, junto al GM Wang Xi An.
Con respecto al Gran Maestro Wang Xi An, cabe destacar que se trata de un referente que fue nombrado «Patrimonio Cultural Inmaterial del Tai Chi Chuan para el Mundo». Es actualmente el mayor de los «4 Guerreros de Buda» de la aldea Chenjiagou, lugar donde se originó el Chen Taichi, una distinción que sólo ostentan los iconos de esta disciplina.
Mis primeros acercamientos al estilo
Después de varios años de practicar Kung Fu externo y algo de Taichi, en Lima, Perú, viajé en 1996 a Taiwán para representar a mi país en un campeonato mundial de artes marciales tradicionales chinas. En esa instancia tuve mi primer contacto directo con Oriente.
Durante su primer viaje a Oriente, junto al Gran Maestro Kao Tao Sheng.
Fue la primera vez que pude observar y experimentar la esencia de las artes marciales tradicionales chinas de la mano de grandes maestros. Fue una vivencia increíble y marcó mi camino en la búsqueda de la verdadera fuente, el origen de las artes marciales chinas, “el Chen Taichi”.
Después de 7 años de entrenamiento e investigación, en el año 2003, viajé a Houston, Estados Unidos, para participar en un seminario internacional de Chen Taichi a cargo del maestro Cheng Jin Cai. El maestro Cheng fue discípulo del Gran Maestro Chen Zhaokui y también de Wang Xian, y era por entonces el presidente de la International Chen-style Tai Chi Development Center.
En ese momento, me acerqué más al estilo Chen y recibí las recomendaciones necesarias para un contacto con la organización, en China, del Gran Maestro Wang Xi An.
Viajé a China para postularme como su discípulo
En 2005 viajé al condado de Wenxian, provincia de Henan, en China, para ser observado como estudiante por el GM Wang Xi An. Tuve allí el privilegio de ser aceptado y la gran oportunidad de acceder a una formación directa de la mano de este reconocido representante del Chen Taichi a nivel mundial.
En todo momento fui consciente de que estaba a prueba la confianza y que era mi deber dedicar todo mi tiempo y esfuerzo en aprender el conocimiento ancestral que se me estaba ofreciendo.
El primer día que llegué al distrito de Wenxian, donde se ubica el centro de entrenamiento nacional en Chen Taichi, fui recibido por el propio Gran Maestro, para después ser conducido al hotel. Me dijeron que me acomodara y que el maestro vendría a conversar conmigo para evaluar si era aceptado como un estudiante de la escuela. Había mucho hermetismo y yo estaba muy nervioso, pero al mismo tiempo muy emocionado de haber sido recibido por él.
Jiménez durante el viaje a China en el que se sumaría al linaje marcial de Wang Xi An.
Cuando el maestro y el discípulo se encuentran
Luego de unas horas, llegó su asistente, Yan Sujie, quien me aviso que en 5 minutos el maestro entraría a la habitación y que también habría un traductor. En ese momento me empezaron a sudar las manos y con mucha emoción vi entrar al maestro Wang Xi An.
Se sentó rápidamente en una silla y me miró fijamente a los ojos preguntándome por qué quería aprender Chen Taichi.
Con emoción le respondí que, después de 15 años de haber practicado artes marciales y un poco de Taichi, estaba convencido de que mi camino era dedicarme al estilo Chen de Tai Chi Chuan.
Cierto es que para ese momento yo tenía 11 años de practica en otro estilo, el «Yang Taichi». Pero ni se me había pasado por la mente decirle eso al maestro, ya que sabía que, si aceptaba enseñarme, yo debía iniciar el aprendizaje desde cero.
Shifu Jiménez en China, junto a otros integrantes de la familia marcial que lidera el GM Wang.
El GM Wang se puso serio y luego sonrió diciendo, por medio del traductor, que «probablemente esa no era suficiente razón, pero ya que tienes algo de experiencia y vienes de tan lejos a buscarme, probaremos como te va y al final volveremos a conversar”.
Luego su asistente saco un mapamundi y me dijo que le señalara donde quedaba mi país (Perú).
Seguidamente, el maestro Wang se levantó y se retiró tan rápidamente como había llegado. Su asistente Yan Sujie me dijo que estuviera listo, que alguien vendría a las 6 AM para llevarme al lugar de entrenamiento. Al día siguiente me levanté para calentar y estar listo para el inicio de lo que sería mi pasión y mi vida hasta la actualidad: la práctica y difusión del Chen Tai Chi Chuan.
El Chen Taichi es un valioso legado de la China milenaria
El Tai Chi Chuan es una de las ramas tradicionales de Kung Fu interno. Existen varias posiciones acerca del origen del Tai Chi Chuan. Sin embargo, de acuerdo a registros históricos disponibles, es arte marcial fue creado en la villa de Chenjiagou, condado de Wenxian en la provincia de Henan, por Chen Wang Ting, hace más de 300 años.
El primer ancestro de esa familia, Chen Bu, se había afincado en esas tierras durante el reinado del emperador Taizu (1368-1398), de la dinastía Ming. Mientras lideraba a la familia en las labores agrícolas, Chen Bu les enseñó Kung Fu interno, dejando una buena base en la tradición de practicar artes marciales blandas en el ámbito familiar. Ese conocimiento luego sería transmitido de generación en generación.
Sintiendo el «Chi» o energía del GM Wang Xi An, durante el seminario que ofreció en Perú.
Posteriormente en la historia, se señala a Chen Wang Ting, quien vivió durante el siglo XVII, y de quien se dice fue el sistematizador de un nuevo estilo, inspirado en el «Libro de boxeo de 32 posiciones» y en el «Libro taoísta del patio amarillo».
Tal cual lo explicamos en la Asociación ASCTW, entidad que lidero, un elemento distintivo del Chen TaiChi son sus movimientos en espiral, “Chan si Jin” o energía espiral de enrollar la seda, como también lo son sus habilidades en las aplicaciones marciales para desarrollar relajación, fuerza explosiva, ligereza y suavidad.
https://www.youtube.com/watch?v=iacxhyxKNh8
Considerese que el Chen Taichi es un estilo de lucha en el que se da mayor importancia a la suavidad y la absorción. Se caracteriza por la combinación de los elementos «yin» y «yang», expresados en movimientos circulares lentos y suaves, con una mezcla de explosividad y continuidad. En base a esta técnica se puede pasar «de cero a cien» en milésimas de segundo, manteniéndose en un estado natural.
El Chen Taichi es un gran aliado del cuidado de la salud
Después de 24 años de experiencia y de mi incursión en la psicología, estoy ahora conectándome con los descubrimientos de la neurociencia con respecto a los efectos positivos en la salud, tanto del Taichi como de otra disciplina complementaria que se conoce como «Chi Kung», o trabajo energético.
Las últimas investigaciones de las neurociencias demuestran que el cerebro puede regenerarse mediante su uso y potenciación.
Un concepto valioso en este sentido es el de plasticidad neuronal o neuroplasticidad, o sea, la capacidad que tiene el cerebro para formar nuevas conexiones nerviosas.
Ahora se sabe que nuestro cerebro es capaz de generar impulsos eléctricos u ondas cerebrales de distintas frecuencias. Y al hacer Taichi o meditación, justamente el cerebro no para de generar ondas de frecuencias disímiles.
Paul Jiménez acompañado por alumnos de la Asociación Sudamericana de Chen Taichi Wang Xi An Sistema.
Inclusive en 2017 se demostró científicamente que la respiración modula una parte muy profunda del cerebro, llamada ‘locus coerulus’, que es relevante para la atención y la memoria.
El Taichi, sus posturas y sus movimientos ayudan al cerebro en su representación corporal y repotencia la propiocepción, que es la capacidad que tiene uno de detectar la posición del cuerpo en el espacio.
El maestro Paul Jiménez reside en Lima, Perú, donde dirige varios grupos de practicantes.
Estos estudios científicos corroboran las bondades terapéuticas que se han venido proclamando y probando desde Oriente. Bondades que tuve el privilegio de aprender de los descendientes directos de los creadores del Taichi, el que considero «el arte marcial interno del futuro». Una fuente inagotable de salud y equilibrio interno.
Maestro Paul Jiménez, psicólogo y discípulo directo del Gran Maestro Wang Xian, guardián del estilo Chen de Tai Chi Chuan, con quien culminó su formación de más de 15 años en artes marciales chinas. Desde la escuela de kung fu ETAMC Perú y de la Asociación Sudamericana de Chen Taichichuan & Qi Gong Wang Xian System (ASCTW) se dedica a la difusión múltiples saberes de origen chino, y en particular del estilo Chen, el más antiguo dentro del Taichichuan, a través de un dedicado trabajo de docencia que tiene lugar tanto en hospitales, enfocándose en la salud, como en casas de estudio de la talla de la Pontificia Universidad Católica de Perú o la Universidad del Pacífico. Conocé mas de su trabajo en https://www.shifupauljimenez.com/ o contáctate con él vía WhatsApp o e-mail.
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